Mi manera de decirte adiós

Image

Hoy fue el último día que tu cuerpo perteneció a esta realidad. Ya nos habíamos despedido hace varias semanas atrás, cuando me dejaste ver por última vez tu sonrisa, la cual se abría paso cálidamente entre aquellas gélidas máquinas que rodeaban tu cama en el hospital.

Tus mensajes, tus comentarios en mis fotos, todas aquellas aventuras que vivimos juntos y, por sobretodo, esa risa escandalosa que tenías, querido amigo, me recuerdan hoy que una amistad es mucho más que un acto de presencia. No nos veíamos mucho ya que ambos teníamos ritmos muy distintos – ya sabes que mis pilas generalmente no duran demasiado – , pero ahora mirando hacia atrás puedo sentir el legado que tus pasos han dejado en el camino de mi memoria.

Tu despedida me hizo reflexionar sobre cuánto tiempo pierdo a veces juzgando las actitudes de los demás. Cuántas veces, por rencor o por orgullo, no me atrevo a enmendar mis errores, cayendo así tan fácilmente en conclusiones falsas sobre cómo deberíamos vivir todos. Es demasiado fácil esperar a que se acabe la vida de una persona para decir “qué bien lo ha hecho todo y cómo admiraba su forma de ser”. ¿Por qué es tan difícil hacerlo cuando nuestros ojos aún se encuentran delante de los de nuestros seres queridos? ¿Por qué a veces nos empeñamos tanto en catalogar a un ser humano por sus errores mientras ignoramos la grandeza de su valentía al vivir día tras día bailando al son de los deseos de su corazón? Apreciado compatriota, me has hecho llegar a la conclusión de que el precio a pagar por ser cobardes lo pagamos con nuestra propia calidad de vida.

Tu partida me ha enseñado a aprender las cosas buenas y malas de cada una de mis experiencias, a saber valorar el camino que cada uno de nosotros emprende para encontrar la verdad, esté o no en armonía con lo que lo preestablecido nos obliga a creer. Me has hecho ver que el castigo principal por no intentar entendernos a tiempo es perder momentos que ya nunca volverán a poder ser.

Hoy, en el día que tu cuerpo viajará a lo divino, a otra dimensión o simplemente a la nada, quiero darte las gracias por enseñarme a ver el mundo con la libertad de un niño y con el coraje de un gran hombre.

Que descanses en paz, querido Diego.

Anuncios

3 pensamientos en “Mi manera de decirte adiós

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s